Aportes del Simposio

El simposio sobre el tema “La Costa Rica del año 2000” celebrado en noviembre de 1976, permitió la participación de connotados costarricenses, quienes antes, durante el acto, o después, expresan relevantes conceptos y principios, referentes a los distintos sectores del “quehacer” nacional. La organización de tan valioso material, con miras a poner en práctica la mayor parte posible de las ideas contenidas, resultarían indudablemente, de gran provecho para nuestro país. De profundo contenido. amplitud y sensatez, fueron las referencias dirigidas al sector Educacional, cuya trascendencia es indiscutible.

Seguidamente transcribimos algunas citas recopiladas, que constituyen un elocuente e incuestionable testimonio, de la urgente necesidad enfocada en el sentido de emprender un movimiento serio, para encontrar los cambios más convenientes que en materia educativa, nuestro país requiere.    ”                ” Mas el mundo de hoy, en el cual las innovaciones se suceden atropelladamente, poniendo cotidianamente a prueba a nuestros sistemas de valores, nos enseña que esto ya no es suficiente. Necesitamos novedosas herramientas, precisamos de normas y principios adecuados a la nueva realidad, debemos ampliar el alcance de nuestra visión. Es ya hora de que aboguemos por una revolución de nuestro pensamiento: el poner nuestra capacidad de raciocinio al servicio de la anticipación. Es decir, conocer a la vez que forjar volitivamente, el mundo que habrá de venir. Con radicalidad habrá que alterar nuestro modo retrospectivo de ver las cosas y perfeccionarlo con la actitud alerta y visionaria de la previsión. Esto en todos los órdenes.

En el campo de la Educación, es imperativo no perpetuar la enseñanza basada en una concepción del educando como receptáculo pasivo y vacío en el cual se vierten, desde cátedras magisteriales y añejas, dosis de cultura prefabricada, alienante (1).

De la participación en el simposio, del señor presidente de la república, citamos el siguiente párrafo:

“Comprendo de igual modo, que ninguna de estas acciones tendría el éxito deseado si no llegamos a contar con un sistema educativo capaz de mantener los más legítimos y auténticos valores de nuestra nacionalidad, de propiciar las nuevas actitudes que se requieren para vencer las dificultades y en fin, de entregar al país los hombres nuevos que se requieren tanto en los campos técnicos como el ámbito político y cultural.” (2)

La prensa nacional también dio su contribución. De ésta seleccionamos el siguiente texto:

“Es necesario proceder a una revisión de la educación nacional desde la primaria a la universitaria, de manera que sea posible descubrir las numerosas y enormes fallas por donde se nos está colando actualmente una masa de semialfabetos ignorantes y agresivos.

Es necesario revisar a fondo no sólo los programas y las ideas madres que teóricamente norman nuestra educación nacional, sino su instrumentalización, el procedimiento que las traduce a la realidad, la forma y el modo como esos programas e ideas realmente se aplican y se incorporan a la formación de los jóvenes.” (3)

Personas de vasta experiencia en el campo de la educación expresan importantes criterios y uno de ellos es el que refleja en la cita que aparece seguidamente:

” La educación nacional debe estar dirigida al hombre al cual pretende desarrollar, pero al hombre concreto, al costarricense con su herencia de tradiciones y temperamento, y es especialmente en consideración a esta   idea cómo la Educación nuestra, por largo tiempo tributaria de conceptos y sistemas extranjeros, debe ser sometida a una auténtica renovación conceptual. A pesar de las inmensas posibilidades que brindan la técnica y el desarrollo científico, nuestro sistema educativo continúa siendo una institución inerte, aferrada a una configuración anticuada, tanto en su estructura como su contenido y medios de enseñanza. (4)

La exposición de argumentos convincentes, presentada hasta ahora, permite establecer la urgente necesidad de elaborar un currículo educativo que responda adecuadamente para la rectificación de las deficiencias señaladas.

La interrogante que surge de inmediato, reside en la determinación de las orientaciones que conducirán a la consecución del objetivo que nos proponemos.

Recurriendo otra vez al material que consideramos de gran importancia al inicio de esta introducción incluimos parte de una publicación de gran valor y que además contiene muchas ideas específicas.

” Lo que se requiere es una nueva Filosofía educativa, orientada hacia el porvenir, que haga germinar en los educandos las actitudes apropiadas para estimular la imaginación y hacerlos proyectarse hacia el mañana. En este contexto, precisará realizar una revisión integral del curriculum, para evaluar su pertinencia y validez futuras, y remozar en consecuencia su contenido. La adquisición de conocimientos y el aprendizaje se enmarcarán en la investigación, en el análisis teórico y en el ejercicio práctico. Esto conlleva el desarrollo del plan docente tanto intramuros como extramuros, no circunscrito al claustro escolar sino que proyectado y realizado también en la comunidad.(5)

” Esta nueva pedagogía contiene la dinámica transformadora del educando en sujeto central en la captación e interpretación de sus propias experiencias y conocimientos. Por la vía de este proceso participativo el estudiante incursionará en nuevas percepciones de la realidad, así transformando esa realidad. Ejercitando el arte de la prospectiva se comprometerá en la búsqueda de un mundo deseable y factible. Al convertirse en artífice de una nueva cosmovisión, será el arquitecto de su propio destino”.(6)

” Aprender no es un proceso mecánico de repetir de memoria las cosas sino incursionar con curiosidad, asombro, avidez y sagaz espíritu de observación en la intimidad de las mismas y captarlas en forma ordenada. El aprendizaje es una actividad en la que interviene el ser total de la persona en una serie de actos intelectuales mediante los cuales el individuo por sí mismo descubre su inteligencia, llega a conocer poco a poco sus vocaciones y organiza su personalidad como un supremo acto del espíritu y de la cultura. Mejorar la escuela o la educación no es cuestión únicamente didáctica, ni de buenos profesores, sino también de la vigencia de un positivo sistema de relaciones sociales más humano. Estas pueden ser frases, pero constituyen las máximas metas que la democracia costarricense debe alcanzar en las próximas décadas”.(7)

A modo de conclusión: mientras el país invierte en educación miles de millones de colones anuales, se cuestionan las bases filosóficas y psicológicas de su sistema educativo y se considera anticuado su contenido y toda su estructura. Las demandas incluyen desde la modernización en la instrumentalización, procedimientos, formas y modos hasta una revisión integral del curriculum. Una revisión que permita una renovación conceptual y estructural así como la oportunidad para el educando, de interactuar en el seno de un sistema de relaciones más humano.

 

 

 

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